Sofía se alejó de la puerta dando pasos en retroceso, cansada ya de tocar y de gritar. Comprendió que se había metido en un grave problema, en una cueva que tal vez no tendría salida.
Miró su mano, aún sostenía los pasajes de avión y fue recordando, a una velocidad de vértigo, todas y cada una de las cosas que Leonel le dijo.
“Gael ha cambiado, el padre de tu hijo no es el mismo. Te hará daño, a ti y a Liam. Vete de aquí, ¡devuélvete a España!”
«Me trajo para sacarme de la ciudad. Me ha invitad