—Nena, mírame. ¡Mírame! ¡MÍRAME! Sofía, no cierres tus ojos, no cierres los ojos, sigue mirándome… ¿Qué hace? ¡¿Qué está haciendo?!
—Somos policías locales, déjenos ayudar. Tenemos que llevarla de inmediato al hospital —anunció uno de los oficiales en un inglés no muy bueno, intentando que Leonel dejara que la autoridad que logró llegar allí hiciera su trabajo, ya que la ambulancia aún no había llegado y debían actuar rápido.
Leonel tomó a su novia en brazos, no dejaría que ese hombre la tocara