—Antonio... ¿Qué quieres?
—¿Piensas que te ibas a librar de mí tan fácil, Sofía?— pregunta Antonio.
—¡No me llames más, déjame en paz!— espetó en voz baja y lo escucha reírse.
—Sofía, Sofía, resulta que si no te casas mañana conmigo a primera hora, tu queridísima amiga morirá.
—¿Qué...?— Eso la congeló. Maggie es muy importante en su vida.
—La tengo en mis manos, y no tienes escapatoria. Por cierto, si se te ocurre decirle algo al imbécil de Di Napoli, la mato, te lo juro.
—Esto es m