Minerva mira con terror la falta de escena que se está presentando, y no porque le importe su esposo, jamás lo ha amado, sino porque está su hijo Leonardo, el cual ella trató de proteger mucho en la niñez, y también Alexander. Es una difícil situación para ella. —Hijo mío...— susurra con voz de súplica.
Leonardo sonríe maquiavélicamente y luego retira el arma sin dejar de mirar a su padre a los ojos. —¿Te asustaste, padre?— Su pregunta hace que Valentino se tense aún más, pero le devuelve la s