—Cedric, habla por favor —Sofía está preocupada.
—El señor Di Napoli ha dado una estricta orden. Los niños pasarán la noche en uno de sus hoteles, suite presidencial, por su bien.
—¿Qué…? ¿Pero qué cosas dices? ¿Acaso él está loco? Ah, claro, seguramente quiere tiempo para pasarla con esa mujer.
—No lo creo. Su voz era molesta. Algo más está pasando. Te dejaré un momento con los mellizos. Iré por sus pertenencias y regreso.
—Pero… ¿Me dejarás sola con ellos? Se la llevan mejor contigo qu