Ella sonrió con timidez, pero sus ojos humedecidos revelaban la verdad.
—Tengo miedo. Pero… voy a lograrlo.
Felipe asintió, manteniendo la vista fija en la carretera.
—He estado contando los días para que salieras. ¿Pensaste en mi propuesta?
Ella tragó saliva y desvió la mirada hacia la ventana.
—Felipe… no soy la persona indicada para estar a tu lado. No estoy lista para una relación. Me aterra solo pensar en que un hombre me toque.
Él sonrió suavemente, sin prisa, sin presionar.
—Ya te he bes