Gabriel y Zoe permanecieron en silencio durante unos segundos, un silencio extraño pero reconfortante.
—Solo quisiera que doliera menos —murmuró ella.
—Lo sé… Pero a veces, Zoe, el dolor tiene un propósito. Nos muestra dónde aún necesitamos sanar. Una terapia te va a ayudar mucho. Créeme.
Zoe dudó.
—Siento que si empiezo a hablar… me voy a derrumbar por completo.
—Y a veces, derrumbarse es el primer paso para reconstruirse. No tienes que cargar con todo sola, ¿entiendes? Busca a alguien que te