Antes de marcharse con Celina, Thor se volvió hacia Zoe.
—Zoe… estuve pensando en algo. Deberías tomarte unos días de descanso. Venirte con nosotros a Estados Unidos, pasar un mes allá. Cambiar de aire podría hacerte bien.
Zoe sonrió, pero negó con la cabeza.
—Te lo agradezco mucho, Thor. Pero no puedo. Necesito trabajar… más que nunca, en realidad. El trabajo va a ayudarme a distraer la mente, y ahora tengo que resolver todo lo del divorcio también. No puedo huir de esto. Tengo que ser fuerte.