Thor alzó una ceja, captando la indirecta, pero antes de poder responder, Celina le dio un suave codazo, como quien lo apura para hablar.
—Eh… sí, claro. Va a ser… eh… maravilloso —respondió con una sonrisa divertida.
Angélica y Raúl rieron ante la espontaneidad de la pareja. Entonces Thor se inclinó discretamente hacia Celina y le susurró al oído, con voz grave y maliciosa:
—Será aún más divertido cuando estemos en el jacuzzi… Tú, yo, el agua caliente… Al fin y al cabo, que no puedas tener sex