Un día después del viaje de Thor, Celina y Zoe decidieron empezar la mañana de forma ligera. Fueron al Café Literario, un lugar acogedor que Celina había amado trabajar. Era la oportunidad perfecta para presentar a su amiga a la encantadora Charlotte, dueña del café y una de esas personas queridas con las que Celina se empeñaba en mantener contacto.
Celina sabía que Arthur aparecería allí. Thor se lo había comentado.
En cuanto llegaron al café, Celina presentó a Zoe a Charlotte, que las recibió