Arthur la abrazó con ternura y le abrió la puerta del coche. En el trayecto hacia la facultad, conversaron sobre el día difícil que ella había tenido.
Arthur sostuvo con suavidad la mano de Zoe mientras conducía. La miró de reojo: ella tenía los ojos fijos en la ventana, claramente afectada.
—Zoe… sé que Thor estará insoportable estos días —empezó él, con voz serena—. Pero él siempre reacciona así cuando se siente rechazado. Se cierra, se convierte en un jefe duro… como si necesitara controlar