Celina se doblaba de risa, intentando no arruinar las uñas recién pintadas.
—¡Zoe! ¡Basta! —dijo entre carcajadas—. ¡Eres un peligro!
—Y tú eres un ángel que todavía dejó de romperle la cara a esa mujer —replicó Zoe—. Ella es abusiva, y yo no tengo paciencia para la gente abusiva. Y el problema entre tú y Thor es la falta de diálogo antes del sexo.
Celina respiró hondo y entonces habló de la conversación que había tenido con Gabriel. Dijo que sus palabras habían sido duras, casi crueles, pero q