No podía creerlo. Luigi se había ido y solo dejó una nota. Jamás pensé que me haría algo así. Consiguió lo que quería y me dejó. Tanto que me cuidé de no pasar por esta situación y, aun así, aquí estaba.
Fui a la empresa buscando respuestas y la encontré cerrada. No había nadie que pudiera darme información. Su teléfono seguía apagado. No quería pensar lo peor, pero cada hora se hacía más difícil. Ya había pasado un mes sin saber de él. Un mes entero. Esperé tanto para volverlo a ver, con la es