Las palabras de Luigi me afectaron, pero no se lo demostré, así que sonreí para disimular.
—¿Ósea que solo quieres una cocinera personal? Esa era la trampa detrás de todo esto, se me parte el corazón comprobar que no eras honesto, solo deseas que alguien le cocinara gratis a tu familia, ja, ja, ja.
—Si lo pones de ese modo, ¿a quién no le gustaría ver a su novia en la cocina a medio vestir cocinando algo delicioso? Juro que esa simple imagen me haría secuestrarte ahora mismo, ja, ja, ja.
—Ja,