MI LLEGADA A ITALIA, UN CAOS.
Bajé del avión después de dos horas y media, estaba feliz, todo había salido de maravilla, recogí mis maletas, aún era de día, así que tenía que buscar un lugar donde quedarme, tenía conmigo mis documentos personales, mis títulos y la tarjeta del banco de Pablo, eso era lo que necesitaba para comenzar.
Salí del aeropuerto, tomé un taxi que me llevara a un renta car, necesitaba movilizarme y cerca del aeropuerto, no podía comprar o rentar nada, porque el precio solo por el hecho de estar ahí se