EL DIA DEL VIAJE.
Ese día en la mañana, tenía algo en mente y ya decidido, me iría del país, yo no podía quedarme en esa casa de locos ni un día mas, ya Dios me ayudará a ver que hago.
Tenía en la cuenta bancaria setenta millones de dólares, entre lo que había sacado de la tarjeta que me dio Raúl y los regalos que mis hijos habían recibido, tenía lo suficiente para al menos comprar una casa modesta, un auto, pagar mi seguro por lo del parto y vivir modestamente mientras consigo un trabajo.
Tomé alguna ropa mía,