Capítulo 86. Respeto sagrado.
El sonido reverberó en la habitación.
Diana se quedó de pie en el centro de la habitación, tiritando. El frío de la montaña siciliana se filtraba a través de su ropa empapada, calándole los huesos. Se sentía pesada.
Sus pechos le dolían, hinchados por la leche que Alessandro no había tomado en las últimas horas de caos, y su vientre bajo palpitaba con ese dolor sordo y constante que le recordaba que hacía menos de una semana había dado a luz en el asiento trasero de un coche.
Intentó desabroch