Capítulo 73. El poder de estar vivos.
Renzo cerró los ojos por un segundo. Soltó un suspiro pesado por la boca. El aire salió caliente contra el cuello de Valentina.
Los hombros anchos de Renzo bajaron un milímetro. La bestia protectora dentro de él recibió la señal médica de calma. La amenaza contra su descendencia había fracasado.
Valentina bajó la tela del vestido de inmediato. Cubrió su piel.
—El feto no presenta estrés traumático —confirmó el paramédico, apagando la máquina rápido—. Ambos están en perfectas condiciones físicas