Epílogo. El linaje inquebrantable.
Cinco años después
El aire helado de los Alpes suizos golpeó el rostro de Renzo.
Bajó de la camioneta Suburban negra blindada. Su bota táctica pisó la nieve dura.
No llevaba traje de sastre de diez mil euros esta vez. Llevaba una chaqueta táctica de color azul oscuro, reforzada, sin insignias, con un chaleco ligero por debajo. Pantalones de carga oscuros y gruesos. Sus manos grandes estaban cubiertas por guantes tácticos de cuero negro.
Se giró hacia la puerta trasera.
Abrió la hoja de metal pe