Capítulo 68. Salva a tu mujer y a tu hijo.
Marta y Luis se acercaron lentamente, cojeando. Se detuvieron a unos pasos, mirando la escena. Nunca habían visto a su nieto en persona. Solo en fotos enviadas por el móvil.
—¿Es él? —preguntó Marta, con la voz temblorosa, olvidando por un segundo el dolor de sus costillas.
Diana levantó la vista, con los ojos llenos de lágrimas, y asintió. Se levantó y se acercó a sus padres.
—Mamá, papá... este es Alessandro. Su nieto.
Marta extendió una mano magullada y tocó la mejilla del bebé. Alessandro l