Capítulo 67. El punto de encuentro.
La Land Rover devoraba el asfalto de la autopista de Nueva Jersey, alejándose de la isla de Manhattan y de los Hamptons como una bestia negra huyendo del incendio que ella misma había provocado.
Dentro del vehículo, el silencio era denso, pegajoso, solo roto por el zumbido de los neumáticos todoterreno sobre el pavimento húmedo y la respiración entrecortada de los ocupantes.
Renzo conducía con una concentración absoluta, sus ojos moviéndose constantemente entre la carretera oscura y los espejos