Capítulo 69. La decisión de Diana.
El viento del puerto soplaba con fuerza, arrastrando el olor salobre de la bahía de Newark mezclado con el humo de las chimeneas industriales.
Era un viento frío que calaba hasta los huesos, pero Diana apenas lo sentía. Tenía a Alessandro en brazos, y el calor de su hijo era el único escudo que necesitaba contra el mundo.
Sin embargo, cuando vio acercarse a Massimo y a Lorenzo, su instinto maternal, agudizado por los últimos días de persecución, le envió una señal de alarma inmediata.
Massimo