Capítulo 11. Disonancia.
Habían pasado cuatro semanas. Cuatro semanas viviendo en una mentira esquizofrénica que estaba empezando a fracturar la cordura de Massimo Carusso.
Durante el día, su esposa era un bloque de hielo. Clara entraba en la habitación taconeando fuerte, oliendo a una mezcla agresiva de Chanel y laca para el cabello, hablando siempre de acciones, fusiones y de lo agotador que era dirigir dos empresas mientras él estaba fuera de servicio. Si él intentaba tocarla, ella se apartaba con una excusa frívola