En el departamento del Luz el timbre sonó.
Luz estaba junto a Michelle cuando se levantó a abrir. Al otro lado de la puerta, Cristian apareció con una sonrisa traviesa y un ramo de flores en la mano.
—Hola, muñeca —dijo con su tono encantador—. Mira, pasaba por ahí y ví estas flores y dije, oh, hermosas flores para Luz, así que vine y te traje flores.
Entró sin esperar invitación, pero al ver a Michelle en la sala se detuvo en seco.
—¿Y este qué hace acá?
—Hola, Cristian —saludó Michelle con n