Mundo ficciónIniciar sesiónLissandro miraba su celular, enviando mensajes, recibiendo mails, una vez que terminó miró a Anna que estaba totalmente concentrada.
—¿Te falta mucho pequeña? —preguntó Lissandro, recostado en el sofá del despacho, con los brazos cruzados y esa mirada paciente que solo le dedicaba a ella.
—No, ya firmé todo —respondió Anna, levantando la vista de los







