—No sé, Mariana... No creo... pero Trina se va a infartar si se entera de tus dudas. Tú sabes que le gusta Dionisio. Como está esta juventud de liberal se puede esperar cualquier cosa. Pero tu hijo se ve muy macho y está comprometido. No creo que batee para ese lado.
(pobre ilusa)
Efectivamente, Trina estaba en la bodega limpiando los estantes. Sale con un cubo lleno de agua sucia y un trapo, cuando a la distancia, vio a Dionisio y Lancelot caminando hombro a hombro, hablándose con confianza y