Mundo ficciónIniciar sesiónEl ruido de un avión que llegaba al amanecer hizo que la familia Hidalgo levantara la vista para ver quién llegaba a esa hora de la mañana. Los gritos de sus dos nietos, que venían corriendo después de descender del aeroplano privado de los Rhys, los hicieron reír felices. Sin embargo, al senador Camilo Hidalgo no se le escapó la mirada de miedo de su hija Camelia cuando corrió a refugiarse en sus brazos. ¿Qué nueva amenaza







