380. VEN A SALVAR A TU ESPOSA
Ariel se encontraba ese día enfrascado en la revisión de varias novelas. Quería terminar de escoger una para enviar a publicación y aliviar un poco la presión en la editorial. Perdido entre tramas y personajes, apenas notaba el paso del tiempo cuando su teléfono comenzó a sonar insistentemente. Al ver que la llamada era de su hermano Ismael, contestó de inmediato, sin sospechar lo que estaba a punto de escuchar.
—Ariel, ven a salvar a tu esposa Camelia —le soltó Ismael sin preámbulos, con urge