—¿Qué tal el viaje? —Les pregunta Mariano, que había llegado un par de días antes, y ahora los recogía en el aeropuerto.
—Tranquilo —Responde Gregory que mira por el rabillo del ojo a Lucia, que está a unos pocos pasos de él, en silencio, con la mirada perdida.
—¿Y tu Lucia? ¿Cómo estás? ¿Feliz de volver?
—Feliz, es una palabra que no existe en mi vida. —Dice la mujer de forma seria y triste mientras se acerca y lo saluda con un beso en la mejilla, para luego adelantarse y su