Santiago, que llega algo estresado a Rose Green, después de no haber dormido bien, por la preocupación que le generaba que la nueva colección fracasara.
Toda la mañana se la pasa dando gritos, porque nada parecía gustarle.
—Amor, tal vez deberías calmarte. Vamos a tu oficina, allí pediré que te lleven un té de valeriana. Debes controlar esos nervios. —Le dice Lorena, mientras están en el taller.
Todos los empleados los ven, detallándolos, para confirmar si realmente tienen o no un ro