—¿Pero qué rayos pasa en mi vida? —Llora desconsolada frente a la playa. —¿Dónde quedó la mujer que sabía lo que merecía y no volvería a llorar por ningún hombre? ¿Ah? —Se pregunta así misma en forma de reproche. —¡Tonta! A esto te exponías al regresar. Obvio que iba a llorar por él, si me rechazaba. Después de todo, él no es cualquiera, él siempre lo ha sido todo. —Respira profundamente, se limpia las lágrimas y se dirige a su habitación. Observa las luces encendidas de la habitación de Gr