La tormenta que había azotado la costa durante tres días comenzó a retirarse, dejando tras de sí un frío húmedo y un silencio sepulcral que calaba hasta los huesos. En el interior de la cabaña del acantilado, la tensión era un habitante más. La microficha con los datos de "La Red de Plata" —el entramado criminal de su tío Aurelio y su padre— descansaba sobre la mesa como un fragmento de dinamita fría. Valeria la observaba fijamente, consciente de que ese pequeño trozo de metal contenía la destr