El destino tiene una forma macabra de cerrar los círculos. El túnel del invernadero no los había conducido a la libertad, sino a las entrañas de La Promesa, la legendaria hacienda de campo de la familia Santoro. El lugar, que alguna vez fue el símbolo del esplendor agrícola y la fachada perfecta de la dinastía, ahora yacía en ruinas tras un incendio forestal que años atrás había devorado sus estructuras principales. Paredes de piedra ennegrecida, vigas de madera carbonizada que apuntaban al cie