El pasillo del ala médica de la mansión Blackwood se transformó en un túnel donde el oxígeno parecía haberse evaporado.
El estrépito del documento legal al caer contra el suelo de mármol fue el último sonido del mundo exterior antes de que un silencio sepulcral, denso y cargado de electricidad estática, lo devorara todo.
Alaric estaba allí, con la mano aún suspendida en el aire, petrificado en el umbral.
A menos de dos metros, Seraphina sostenía a Luvia contra su pecho, mientras Daniel, un pas