Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión Blackwood, envuelta en el sudario de la medianoche, parecía un barco fantasma encallado en la cima de la ciudad.
El silencio solo era interrumpido por el eco de los pasos de Seraphina sobre el mármol del pasillo médico. No venía con la armadura de la empresaria global, ni con la frialdad de la justicia que había destruido a Arturo Sinclair. Venía como una madre, cargando en sus brazos el único legado que realmente impor






