El área técnica del Centro de Exposiciones Internacionales permanecía sumida en una quietud tensa y premonitoria durante el receso de la medianoche.
El pabellón principal, que horas antes había sido el escenario del duelo de estilos entre las semifinalistas del Desafío de los Cinco Años, estaba a oscuras, iluminado únicamente por las luces de emergencia que proyectaban sombras alargadas sobre el suelo de mármol.
El aire estaba impregnado de un rastro metálico a ozono, decapantes y la humedad fr