62. CASI DEMONIOS
ELIZABETH
El sueño de hoy ha sido más vívido… y ahora creo que no es la primera vez que lo tengo.
Mi cuerpo está en el suelo, mi cabeza contra una piedra fría, y de pronto estoy de pie, mirándome. Es absurdo. No entiendo qué ocurre. La sensación es extraña, como si hubiera dos de mí: la que yace inerte y la que observa con ojos atónitos.
Entonces, alguien habla detrás de mí.
—Ven conmigo. Llegó tu momento de partir.
Me vuelvo y lo veo. Es… hermoso, etéreo. Su sola presencia parece fuera de este