61. LA VISITA DEL MINISTRO DE DIOS
JAIME
¿Acaso dijo que podría estar con las dos y que ella no lo consideraría inmoral?
La idea me golpeó como un puñal envuelto en terciopelo. Es absurda, impensable, contraria a todo lo que he creído. El hogar se construye con una sola persona, con un vínculo, con un juramento que ata dos vidas una sola dirección. Así ha sido siempre, así me lo enseñaron, así debería seguir siendo.
¿O no?
Esa duda, tan venenosa como persistente, se instala en mí. La voz de Cielo sigue rondando en mi cabeza, como