Esa noche, el grupo fue acomodado en una de las alas más antiguas del Bastión.
Los Vigilantes les ofrecieron mantas limpias, comida caliente y medicinas para reponer fuerzas. También pudieron intercambiar conocimientos: los sanadores del bastión aprendieron sobre los efectos del Vacío en cuerpos vivos, mientras Adelia y Kal obtuvieron mapas actualizados, rutas alternativas y un diario de antiguos exploradores que habían intentado llegar a los Valles de Nyr hace siglos.
Adelia no pudo dormir. Ob