Violeta, entra a ver a Degel.
Violeta, se quedó sin habla por unos momentos, el color se le fué de su linda carita, ella no se esperaba escuchar algo tan radical de boca de su suegro.
La jóven esposa, sabía que Deguel Rodríguez, no le estaría diciendo eso si no fuera verdad. Degel estaba muriendo...
— Tío... No quiero que mi esposo muera... No quiero perderlo... — La ojimiel estaba que enloquecía de pena. En esos momentos debería de estar en su noche de bodas con él apuesto mafioso que amaba con locura.
— Nadie lo q