La astucia de Dorian Montana.
Lenin, estaba en shock, ver a su propio padre en una situación tan indecorosa, lo llenaba de rabia.
El jóven empresario le dió una mirada tan helada como un bloque de hielo de Rusia, a la despampanante mujer.
— Este es tu último día de trabajo, si te vuelvo a ver en la compañía Volkov, no seré nada gentil, estás advertida.
— Lenin, no solamente yo soy culpable, ¿No has pensado que Sergey, me sedujo y se aprovechó de mi? — Adriana, dió su mirada más inocente al jóven CEO, está oportuni