Ella me gusta.
El color del rostro de Estefania se le fue casi por completo, ella movía los labios pero no salía una sola palabra de su boca.
La mirada verde buscaba en la mirada azul algún sentimiento por ella, pero todo lo que encontraba era frío y ninguna emoción.
— ¡No, eso no puede ser verdad, tú no puedes casarte con otra mujer! — La bella mujer se levantó del sillón con rapidez, no podía seguir sentada. — Tú siempre dijiste que no te interesaba el amor, que no ibas a amar a nadie, por eso fue qu