voy a casarme.
Degel no tenía hermanas, era fácil para él romper esa regla, pero no sé atrevería a traicionar su amistad con Lenin, era un hombre de códigos, y había cosas que si importaban mucho para él.
De pronto recibió un mensaje de una vieja amiga.
— Violeta Alcantara: *Degel, he regresado al país, acabo de culminar mis estudios, me gustaría que nos pusieramos al día"
La mirada azul del apuesto hombre leyó el mensaje con mucho interés.
— ¿Qué pasa? Parece que algo te ha interesado mucho.
—