El club estaba lleno, pero para ninguno de los tres era molestia. Ya que se encontraban en el área VIP, las cervezas se convirtieron en una botella del más fino whisky. Todavía estaban tensos, aunque Kael ya le había dado la versión de los hechos.
—Ese fue el verdadero motivo por el cual decidiste hacer los juegos del hambre para escoger a tu Beta —expresó Otto con cierto tono de reproche.
—No lo tomes a mal, hombre —Kael le palmeó el hombro—. Creo que fue la mejor decisión que he tenido. En e