Kael sabía que se había equivocado al no contarle a Otto y Calvin que tenía compañera, pero ya el tema lo estaba fastidiando un poco.
—¡Eres increíble! —exclamó Otto.
—Increíble no es la palabra —intervino Calvin— ¡Eres un cabr0n!
—¿Cuándo pensabas decirnos que tenías una j0dida compañera? —el futuro beta lo continuó presionando.
—A eso súmale que no cualquiera —agregó el gamma—, sino una teniente del ejército.
—¡Se acabó el tema! —rugió Kael.
No quería desenterrar el pasado, mucho menos deci