Tal placer debería estar prohibido o al menos venir con una advertencia, puesto que de su garganta salió un grito ahogado por el desespero de tener más de aquellas caricias de la lengua de Kael. Se incorporó un poco, abrió los ojos, y pudo ver los mechones oscuros del cabello de su compañero entre sus muslos. El placer recorrió su torrente sanguíneo hasta que explotó en su clítoris, y fue cuando entonces la intensidad de un orgasmo la atravesó. Durante unos segundos sintió alivio, pero la boca
Angélica Plaza
Espero de verdad que les haya gustado... Plz apoyen esta historia con sus comentarios y agregándola en su biblioteca. Les invito a leer LAUNDRY SERVICE, estoy segura de que les gustará.