La mansión de Lucian guardaba secretos en cada rincón, como si las paredes mismas respiraran memorias antiguas. Eva lo había notado desde el primer día, pero ahora, mientras recorría el ala este —aquella que Lucian le había pedido explícitamente que no visitara— sentía la presencia del pasado con mayor intensidad. Sus dedos rozaron el papel tapiz descolorido, siguiendo patrones que parecían palpitar bajo su tacto.
No había planeado desobedecer. Simplemente había seguido a una polilla de alas pl