34-En casa.
Un día y medio duró el viaje en el Yate hasta que Nastacy volvió a ver tierra firme.
Al bajar del Yate, Teo la condujo hasta una camioneta negra, ambos se subieron y él, puso el auto en marcha y manejó en silencio.
Nas no tuvo que dar su dirección, era obvio que Dominik la había averiguado.
La camioneta se detuvo frente a una vivienda sencilla, en un barrio custodiado por patrullas discretas. Teo apagó el motor y volteó hacia Nas.
—¿Es aquí?
—Si.
Ella miró la casa y en un instante,