31-La nota.
La luz suave de la mañana se filtraba por la cortina entreabierta. Nastacy abrió los ojos lentamente, aún con la piel sensible y los recuerdos frescos de la noche anterior. A su lado, Dominik aún dormía, permanecía recostado con una mano sobre su cintura, respirando con calma.
A ella le pareció extraordinario verlo dormido sin esa máscara de dureza que siempre lo acompaña. Se veía más humano, casi vulnerable.
Nas sonrió dulcemente, hundiendo el rostro en la almohada, disfrutando de esa quiet