Damian
Nunca me había costado tanto mantener la mente fría. Años de entrenamiento, misiones en los rincones más peligrosos del mundo, situaciones donde un parpadeo significaba la diferencia entre la vida y la muerte... y ahora me encontraba desconcentrado por una mirada.
La de Elena.
Observé cómo se inclinaba sobre el teclado, con la frente ligeramente arrugada en ese gesto de concentración que ya había memorizado. Sus dedos volaban sobre las teclas mientras intentaba acceder al servidor. La luz